La
belleza insospechada que te regala
el ingreso a San
Carlos de Ancud desde el
Pacífico, te traerá
reminiscencias del más hermoso
y encantador panorama que hayas soñado.
Sobre la derecha verás la Península
de Lacuy con el Faro Corona y sus
flancos cubiertos de bosques seculares;
a la izquierda el pintoresco islote
Doña Sebastiana y la costa
baja y selvática de Carelmapu,
y como fondo escenográfico
los volcanes Calbuco y Osorno.
Delante
tuyo se abre el sinuoso Canal de
Chacao y al sur la ancha bahía
de Ancud.
Tupidos bosques, canales que abrazan
los islotes, bandadas de aves marinas,
botes y balandras cruzan las aguas
azules en constante movimiento,
hospitalarios colonos que se afincaron
décadas atrás en total
aislamiento te ofrecerán
una cálida acogida.